Recibos disparados, una mancha que crece o presión que baja sin explicación. Localizamos el punto exacto con equipos antes de levantar un solo azulejo.
Hay fugas que se ven y fugas que solo se notan. Las segundas son las caras: el agua se filtra al terreno o corre entre forjados durante meses, y lo único que avisa es un recibo raro, una pared que se oscurece por abajo o una zona del suelo que está siempre templada.
En la Vega Baja hay dos escenarios muy repetidos. El primero, el chalé con la acometida enterrada desde la arqueta hasta la casa: si pierde, no mancha nada y solo lo delata el contador. El segundo, el apartamento cerrado medio año en el que la fuga aparece cuando no hay nadie y se descubre por el vecino de abajo.
En ambos casos la respuesta es la misma: localizar antes de picar. Buscar rompiendo sale caro y, con los solados antiguos de muchas urbanizaciones, a menudo no hay recambio para reponer lo que se levanta.
Ninguna sirve para todo. La elección depende del tipo de fuga, del material del suelo y de dónde discurra la instalación.
Amplifica el ruido del agua saliendo a presión y permite seguirlo por el suelo. Es la técnica base en instalaciones empotradas de vivienda.
Se vacía el tramo y se introduce gas: escapa por el punto de fuga y se detecta en superficie. Muy útil en tuberías bajo solado y en terrenos.
La cámara ve la huella térmica del agua caliente bajo el pavimento. Perfecta para circuitos de ACS y suelo radiante.
Aísla tramos para saber cuál pierde. Sin esto, buscar en toda la instalación es perder tiempo y dinero.
Cerrando llaves por zonas y repitiendo la lectura del contador se acota el tramo culpable, incluso con fugas intermitentes.
Para desagües y bajantes: enseña juntas descolgadas, roturas y raíces sin abrir ninguna zanja.
Lectura del contador con todo cerrado. Si no se mueve, no hay fuga de agua limpia y el problema es otro: filtración, capilaridad o condensación.
Cerrando llaves por sectores reducimos la búsqueda a una zona concreta antes de sacar los equipos.
Geófono, gas o termografía según el caso. Marcamos el punto exacto en el suelo o la pared y te lo enseñamos.
Te entregamos el informe con fotos y, si quieres, reparamos la fuga abriendo solo en ese punto.
La detección se valora por el tiempo y la técnica que exige el caso: no es lo mismo una fuga de agua caliente bajo un suelo con termografía a favor que una pérdida pequeña en una acometida enterrada de treinta metros. También influye el ruido ambiente, que en temporada alta obliga a trabajar más despacio.
Te decimos el coste de la localización antes de empezar, e incluye el informe con el punto marcado y las fotos. Si después quieres que reparemos, la reparación se valora aparte y con la fuga ya localizada, que es cuando se puede dar un precio serio.
Si al confirmar el contador vemos que no hay fuga de agua limpia, te lo decimos ahí mismo. A veces la humedad es capilaridad del terreno o condensación, y meter equipos no aportaría nada.
Trabajamos en todo Torrevieja —Playa del Cura, El Acequión, La Siesta, El Chaparral, Los Balcones, Los Altos, Aguas Nuevas, El Limonar, Torreta Florida, San Luis, Nueva Torrevieja, Los Frutales, Jardín del Mar, La Veleta, Punta Prima, Cabo Cervera, Torreblanca y Lago Jardín— y en las urbanizaciones de Playa Flamenca, La Zenia, Cabo Roig, Dehesa de Campoamor, Villamartín, Los Dolses, La Florida y Las Filipinas, donde las piscinas privadas y los jardines con riego enterrado dan buena parte de los avisos.
Combinando técnicas. El geófono escucha el ruido que hace el agua al salir a presión y permite seguirlo por el suelo; el gas trazador se introduce en la tubería vacía y se detecta en superficie por donde escapa; la cámara termográfica ve la diferencia de temperatura que deja el agua caliente. Ninguna sirve para todo: se eligen según el tipo de fuga y el material del suelo.
Lo normal es una mañana. Depende del tamaño de la vivienda, de si la instalación es accesible y de cuánto ruido haya alrededor: en una urbanización en temporada alta, con aire acondicionado y gente, cuesta más aislar el sonido que en una casa vacía en enero.
Puede ocurrir que la pérdida sea muy pequeña o intermitente y no dé señal en el momento. En ese caso te lo decimos claramente y planteamos el siguiente paso: sectorizar la instalación cerrando llaves por zonas y repetir la prueba del contador para acotar el tramo. Preferimos eso a picar por probar suerte.
Sí, y aquí es un clásico. Antes de nada hay que distinguir la evaporación normal del verano de una pérdida real, con la prueba del cubo. Si hay fuga, se comprueba primero el circuito de depuración y los pasamuros, que es donde aparece la mayoría, y después el vaso.
Sí, y suele ser lo que piden. Entregamos informe con la ubicación exacta, las fotos y la causa. Con eso tu compañía puede valorar los daños. Consulta antes tu póliza: algunas cubren la localización y otras solo la reparación de lo dañado.
Es el caso más habitual de fuga enterrada, sobre todo en chalés con acometida larga desde la arqueta hasta la casa. El agua se filtra al terreno y no llega a manchar ninguna pared. La prueba del contador con todo cerrado lo confirma en un par de horas.
Reventones, inundaciones y averías que no aguantan a mañana. Cortamos el agua, contenemos el daño y reparamos en la misma visita.
Ver servicioFugas en tubería, arqueta, terraza o cuarto de contadores. Reparamos el tramo dañado y probamos la instalación antes de irnos.
Ver servicioFregaderos, inodoros, bajantes de bloque y arquetas de urbanización. Sonda, máquina y comprobación del desagüe entero.
Ver servicioSin agua caliente de golpe. Reparamos o sustituimos termos eléctricos y calentadores de gas, con la resistencia y el ánodo revisados.
Ver servicioHaz la prueba del contador y cuéntanos el resultado. Si se mueve con todo cerrado, vamos a localizarla antes de que nadie levante un azulejo.